domingo, 27 de noviembre de 2011

Un domingo nuevo.

Hoy sentí que había traicionado mis principios más básicos, que miraba el universo como el resto del mundo, como esa gente que no se da cuenta de lo que sucede allá afuera de sus casas, frente a sus propias narices. me sentí triste, estuve a punto de colapsar, sobre todo cuando dijiste que estaba traicionando mis principios por estar ahí contigo. Tú lo decías en broma, yo lo sentí en el pecho; quería gritar y decirte cosas que en su momento Mario Benedetti ya había dicho:
Ustedes Y Nosotros
Mario Benedetti
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual

ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez

nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien

ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom

nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud

ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón

nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos vale
barata la función

ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal

nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar

ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.


El problema es que ya no existía un nosotros, mi nosotros se lo llevaron las discusiones los reclamos, las peleas, el llanto. Mi nosotros, por más que aún me duele se convirtió en un triste "Él" y una solitaria "Yo"

Sin embargo contuve las lágrimas y entendí que hay veces, que no puedes intentar cambiar el mundo, pero si puedes cambiar el aspecto de tu amanecer. que puedes sonreír y escuchar a alguien, sentirlo y vivir algo diferente. Que sonreír, abrazar y jugar no es exclusivo de "nosotros" que "ellos" también sienten, aman y ríen, tal vez de distinta forma, pero al final de cuentas, todos somos la misma cosa... entonces se abre una ventana y desde ahí un colibrí me mira diciéndome que tú y yo no somos tan diferentes...

No hay comentarios: