domingo, 14 de febrero de 2010
Todo tiene un precio
Así es, hoy vino satanas tocando a mi puerta, su flor está colgada en mi pared, dando vueltas cada que alguien incorrecto se posa en mi morada. Llegó con su linda sonrisa, con su fresco aroma, con su suave cabello, invitándome de nuevo a recorrer los laberintos que tanta alegría me dieron en el pasado... pero esta vez es diferente, ya no necesito sus laberintos por que estoy en paz, ya no necesito que me tome de la mano y me lleve corriendo hasta donde mis miedos no puedan alcanzarme, por que esta vez no hay nada que temer, esta noche satan vino a mi puerta, acostumbrado pues a sentir que están abiertas de par en par, pero esta vez mis puertas permanecieron cerradas y nuestra sonrisa fue más allá que un adiós, fue un comprendo todo...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario