sábado, 13 de diciembre de 2008

Flat

Esto lo escribí hace un rato, despues del maremoto que inundó mis playas dejando escombros por aquí y por allá:

Voy viviendo en flat. Bajo el pesado aire de no saber que pasará mañana.
Neblinas y sombras, sábanas cálidas para corazones fríos.
Diversos alcoholes y carnes maduras suavizadas con el vino del hastío es el menú de todos los días.
Todo pasa sin dejar mucho rastro.
Todo llega y se va sin dejar mayores consecuencias que una ligera resaca y poros húmedos.
Miro atrás notando que no siempre fué así.
Que hubo quién prometió quedarse, tropecé y caí, solté la mano muerta de algo que nunca conocí como algo vivo en realidad.
Lloré, sequé las lágrimas y huí al norte... arriba del tren de la indiferencia.

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