domingo, 29 de noviembre de 2009

resumen

Hace tres días murio mi pequeño invasor, ese que asaltaba el refrigerador, que me arañaba pero siempre estaba pendiente de mis pasos, creo que solo yo supe cuanto lo amaba. En fin, hoy lo enterré. Duele, duele mucho y sé que es normal. Su historia es larga, lo suficiente para que no quiera contarla más. Hace dos semanas también murió hablando en sentido figurado "nuestro niño", umm supongo que así debió ser. También he extrañado demasiado al niño de los hermosos ojos negros, quisiera que dejara de temer, yo también tengo miedo, no sé cuando volveré a sumergirme en ese par de abismos. Lo único que ambos podemos dar por sentado es que nos queremos, parecería que no sirve de mucho estando separados pero en realidad es lo que más importa. no sé que será del mañana pero no tengo miedo, no tengo siquiera un deseo de recuperar lo pasado pues fue lo suficientemente bueno como para sonreir por ello y no obsesionarme con ello. Ojalá él lo supiera...

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