Ayer mi casa estába rodeada de agentes federales, es por el barrio donde vivo. Lo menciono por que en cierto modo me preocupa. Les tengo un cierto miedo... ¿Por que están ahi? No sé...
pasando a otras noticias, ayer hice un patético intento de pedirle perdón a alguien. No sabía bien por que, como si mandar un mensaje a la mitad de la noche pudiera remediar algo que no tenía remedio desde que comenzó. Como si pudiera pegar un jarrón que quedó en mil pedazos, todo para al final dejarlo en un estante de hermosisimos pero empolvados jarrones llamados amigos. . . no sé, pero a los cinco minutos recibí una respuesta, era solo para decir básicamente: "no hay nada que perdonar" y luego otro que decia lo que yo esperaba que alguien más dijera siempre... Supongo que el alma se alimenta de los te quieros que la gente a la que queremos (y solo de ellos) nos brindan.
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