domingo, 26 de julio de 2009

Ojos

En medio de la lluvia logran colocarse infinitos destellos multicolores, cae la tarde sobre los ojos de las personas, pero no encuentro los tuyos.
Es la brisa la que seca las lagrimas de los que han llorado, en los míos no hay nada que secar, a veces corre tanto fuego a través del viento, que al evaporar las lagrimas seca los recuerdos. Pero los míos no van por fuera. Otra vez no encuentro tus ojos.
Se caen murallas de lamentos, tomo la mano de un llanto ajeno, corto los hilos de sus manos y lo dejo correr, ahora es él quien sonríe. Mis labios devuelven la mueca pero mis pupilas no están atentas, solo buscan las tuyas.
Regresé a aquél viejo desierto donde mis hojas cayeron y mis espinas brotaron, pero ya no había nada que reprochar. Nunca hubo nada que reprochar. Mis reproches buscan tus excusas... pero no hay nada que explicar.
Llegué a casa, rompí las paredes y encontré un viejo pergamino que dice que todo el dolor esta dentro de mi. Es entonces cuando te encuentro afuera, allá, mirando desconcertado y así es como me doy cuenta que todo este tiempo busqué tus ojos dentro de mi, al buscarlos miré el dolor de frente y entendí que todo el tiempo he vivido fuera de mi. . .

. . . ahora sé que las luces multicolores podrán entonces filtrarse al interior de nuestro calidoscopio, una vez más.

lunes, 6 de julio de 2009

Desde el lente de enfrente.

Puedo vivir sin "eso" que hay de vez en cuando en mi morada, humedades menos, humedades más. Puedo vivir sin esas notas menos afortunadas. Pero hoy viví una tarde de esas que hace rato no vivía, tuve LA CHARLA, no importa con quien o si fue con migo misma, lo que importa fue el contenido, ese delicioso contenido sin importancia que no sé si volveré a tener. Hoy caminé por un sendero enmarcado de árboles como si fuera rumbo al reino de oz y sonreí, el ojo miope miró a través de los cristales empañados y pese a todo, logró ver la constante alegría desde dentro hacia afuera y viceversa, sin temores, timidez o bloqueos pudimos sonreír... y sin eso, ya no puedo vivir.